La sangre de Jesús



¿Por qué la sangre?

En tiempos del Antiguo Testamento, el sumo sacerdote entraba en el lugar santisimo cada año para esparcir la sangre de un sacrificio animal ante el simbolo de la presencia de Dios, el arca del testimonio. Esta era una manera temporal de hacer la expiación de una nación ante Dios, por todo el pecado de la nación durante un año. Lev 17:11 ayuda a explicar el significado de la sangre dice: "Porque la vida de la carne en la sangre está, y yo os la he dado para hacer expiación sobre el altar por vuestras almas; y la misma sangre hará expiación de la persona". Se necesita notar dos puntos aqui. Primero, la sangre del sacrificio es una provisión divina(Dios la ha provisto);"Yo os la he dado". Segundo el uso de la sangre en el sacrificio es un hecho de pagar un precio: de hacer expiación o reconciliar, lo que significa sencillamente, dar satisfacción por o pagar la consecuencia del pecado que es la muerte. La sangre paga el precio que iguala o anula la ofensa del pecador; por tanto, la vida es perdida o entregada en pago por el pecado.
Cristo Jesús vino como ofrenda sin pecado, derramó su propia sangre y dio su propia vida, para que todos los que en El crean y le confiesen como Señor no necesiten morir por su propio pecado.
Si podemos darnos cuenta Jesús entrego hasta la ultima gota de su sangre para nuestra salvación, es preciso darnos cuenta del sacrificio tan grande que hizo por cada uno de nosotros, sabiendo esto creo que no podemos más que agradecer su sacrificio todos los dias que nos quedén de vida y despues poder esperar con alegria verle cara a cara y decirle cuanto le amamos nosotros a El por este sacrificio y por su inmenso amor para con nosotros.
No se tú, pero yo quiero darle gracias personalmente por lo que El ha hecho por mi al tomar mi lugar y sufrir las consecuencias de mi pecado, no podemos menospreciar o pensar que su sacrificio es poco, piensa por un minuto lo que siginifica derramar hastá la ultima gota de sangre que tienes en tu cuerpo, sin dejar de pensar en el terrible dolor que padeció en aquel día tan terrible en que entrego su vida por ti y por mi.

La sangre de Jesús es suficiente para pagar el precio para rescatarnos de las consecuencias del pecado y ha preparado el camino para que nosotros volvamos a tener relación con Dios.
La sangre de Jesús nos purifica de todo pecado si caminamos en la luz con Dios y confesamos nuestro pecado.
La sangre de Jesús sólo necesitó ser derramada una vez porque El era el sacrificio perfecto y por tanto aceptable a Dios una vez y para siempre.
La sangre de Jesús es efectiva para nuestra vida diaria y nos pone en condiciones para servir a Dios fructíferamente, con la conciencia limpia, y con la paz de Dios rigiendo en nuestro corazón.
La sangre de Jesús nos habilita para tener integridad de cuerpo, alma y espíritu.

Heb 13:12 Por lo cual también Jesús, para santificar al pueblo mediante su propia sangre, padeció fuera de la puerta.
Rom 8:1-2 Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.
Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús me ha librado de la ley del pecado y de la muerte.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

POR FAVOR ME PUEDEN DAR LA REFERENCIA BIBLICA DONDE DICE QUE JESUS DERRAMO HASTA LA ULTIMA GOTA DE SU SANGRE, HACE VARIOS DIAS LA BUSCO,

GRACIAS

Anónimo dijo...

No la hay.

Publicar un comentario